Capítulo
2: La Década
del 70’
Nuestra Década del Setenta
Autor: Quino (una cosa es vivir en un país independiente y otra es vivir in the pendiente).
Antes de entrar en el tema personal,
comienzo con una referencia mediática. Un poco de nuestro país, otro poco del
exterior. Ahora, podemos acompañar esta referencia con videos de Capussotto
quien saca de la galera registros históricos de esa época.
¿Quién recuerda ese programa de televisión,
con una frase que cruzó las fronteras?
“El que no salta, es un gorilón!”.
Increíblemente, encontré en un video de You
Tube, en un recital de los Jaivas, al auditorio gritando: “!El que no salta, es
un Pinochet!”.
Mi lectura personal de la frase, año 2009
recién empezado, sería:
“El
que no salta, es porque no tiene sueños!”.
Si tenés sueños estás vivo y si tenés
sueños, luchá por ellos aunque nadie te entienda ni te apoye. Viví por ellos,
priorizalos no los postergues no sea que pasen los años y te hayas dado cuenta
que viviste para vegetar, como el malevo del libro de Leopoldo Marechal (ver Adán
Buenos Aires).
Cantantes internacionales: Jimmy Hendrix,
Janis Joplin, Joan Baez, Keith Green, y la lista es interminable, es sólo una
mención.
Isla de Weight, Woodstock, paraísos hippies.
Y por
acà….Mafalda!
Literatura: Cortázar, Miguel Ángel Asturias,
Salvador Dalí, Pablo Picasso, Augusto Roa Bastos, Mario Vargas Llosa,
Ernesto Cardenal, García Márquez, Pablo Neruda que nos dejó en el año 1973,
Simone de Beauviour, Jean Paul Sartre, Erich Fromm, Solyenitzin…y claro…!Borges!
. Sé que me están faltando nombres y puedo
llegar a ser muy injusta. Eduardo Galeano, marcando una senda con Las Venas
Abiertas de América Latina, gracias a Dios, vigente y vivo! Coherente y digno
de ser escuchado al día de la fecha.
Vocablos muy usados
en aquél tiempo:
Mersa: clase baja
Lumpen: (sacado de un término marxista,
lumpen proletariat), muy escasa cultura.
Rascar: primer contacto físico de novios.
Budín/Bombón: Ejemplar del sexo opuesto que
daba ganas de mirar dos veces.
Levante: Relación amorosa pasajera.
Facho: Derechista en forma despectiva.
Zurdo: Izquierdista también en forma
despectiva.
Prole: perteneciente a la clase trabajadora,
despectivo.
(Mirando “desde lejos” este vocabulario,
descubro ahora divisiones internas que luego se hicieron dramáticas y que se
perpetuaron en aquéllos quienes aun no han conocido la dicha del perdón).
Más en el plano personal, la década del 70
fue salir de mi primer capullo y encontrarme con mi realidad inmediata.
______________________________________
Julio Lacarra, por ejemplo. Celador de
nuestra querida Escuela Normal Mixta Alte. Brown de Quilmes
Hoy lo veo en carteleras aquí en Capital, y
¡me alegro por él! Menos pelo, unos kilos más, pero siempre la misma sonrisa de
hombre bueno. Hacía" la vista gorda" más de una vez, frente a nuestras
travesuras, todavía, inocentes.
En las horas libres, él se venía con
nosotros a cantar con su guitarra: “Salgo a caminar/Por la cintura cósmica del
Sur” ,una canción de César Isella. Al rato que terminaba de cantar, un bombonazo que no me daba ni la hora,
aprovechaba para invitarme a las peñas del PC de Quilmes.
Pasaron los años, y un día este chico al que
apellidaremos” P…”, me encontró
vendiendo materiales de una ideología diferente a la suya, una ideología de
amor sin discriminación,transformadora de la sociedad sin arma destructiva… A
mi lado, vendiendo, estaba ese chico tan famoso dentro de mi corazón, quien
suplió temporariamente la ausencia de Arkantos….
….Símil
de Piero
Él
era mi compañero de stand, me vio casi llorar cuando “P… “ se alejo indignado, después de descubrir que yo vendía “eso”, así como dijo” P…” con tono despectivo. Me estaba partiendo
por dentro.
Y el nuevo famoso en mi corazón, en sus
primeros amagues de ternura, me dice:”Querés un caramelo?”. Fue inolvidable.
Símil de Piero, pero más guapo según mis
ojos, caminamos interminablemente por las calles de la Plata, hojas como colchón de
tilo en el suelo, olor de otoño.
Los bosques de La Plata cerca de Medicina, y los
bulevares del centro, plagados de hojas de tilo, caminatas hasta la estación de
trenes.
Desde Dentro…
“Llegando/Llegaste
Te miré de frente
Después puse un nombre
Te llamé ternura
Llegando llegaste
Te miré de frente
Despuès puse un nombre
Te llamè ternura
Llegando llegaste
Nos fuimos pensando
Me fui animando
Luego te besè
Y una mañana
Mientras el café mezclaba
En una servilleta blanca yo te
dibujaba yo te dibujaba.
“Eran los tiempos de esa canción
de Piero, y yo pensaba en vos. No te supiste declarar o no supe entenderte.
Eternidad prometida y futuro encuentro después de este mundo, saliste joven de
la vida, de una forma abrupta e inimaginable. Te llore por última vez, mi gran
amor adolescente que nunca fue”.
Mr Goñi (Dr César Aníbal Goñi)
(Imagen de uno de sus libros, mi profesor ha sido premiado en el Fondo Nacional De Las Artes, ha sido Columnista en el Buenos Aires Herald, periodista en La Prensa, entre otras cosas, y a cargo del Staff Internacional de Cambridge University, cuando se tomaban exàmenes internacionales para First Certificate, y sugiero fuertemente a los estudiantes de inglés y profesionales de la lengua, Concordario de Tèrminos Rioplatenses en Idioma Inglés).
Quienes fuimos sus alumnos, no tenemos más
que palabras de agradecimiento y de admiración. Porque no solo nos dio inglés
del mejor, sino que también vimos en él un estilo de vida íntegro y de excelencia.
Sensible a nuestros huecos de conocimiento,
en forma magistral nos daba clases que parecían durar 10 minutos, aunque en
realidad, eran 45.
Ahora que tengo el privilegio de disfrutar
de su mentoreo a sus ochenta años, veo que no hay incoherencias en su vida, no
hay repliegues.
Su cultura fuera de lo común, y un compromiso
de tomar con responsabilidad, el estudio de la lengua. Con la humildad de los
grandes, hace poco me enteré de sus premios del Fondo Nacional de las Artes, de
sus colaboraciones en el periódico La
Prensa, su columna en el Buenos Aires Herald.
El fruto de su enseñanza es que los nativos
extranjeros que han hablado conmigo, me dicen invariablemente:”¿Dónde
estudiaste inglés?”. Sin embargo, frente a Mr Goñi sigo congelándome y me halla
lo corregible y en vías de perfección, con muchísimo gusto estoy afinando el hacha
del idioma con su asesoramiento.
Es alguien para escucharlo en silencio
durante horas y adquirir el más preciado de los bienes, la sabiduría.
Con sabiduría evitamos problemas, y todavía
me siento joven como para seguir aprendiendo.
Hace poco ha editado una obra maestra del
idioma, con la cual se van a llenar muchos baches en la traducción y la
enseñanza, en el ámbito del Río de La Plata. Ahora ha presentado su Concordario de
Términos Rioplatenses en Idioma Inglés, su obra maestra que resume décadas
de investigación en el idioma.
Cuando
Lili y yo lo hicimos enojar a Mr Goñi
La anécdota que les debía?? Les recuerdo: Mi
amiga Liliana, y nuestras risas eternas adolescentes.
Estábamos estudiando “The Forty Nine
Steps”,un excelente libro de literatura. Las preguntas que había que traer ya
preparadas desde casa, bastante complejas, como para asegurar al profesor, que
habíamos entendido las ideas.
Lili y yo nos sentábamos muy juntas una al
lado de la otra. Mr Goñi, con una gran calma, hizo la última pregunta del cuestionario
a….una de las dos.
Pero,…¿Cuál de ellas?
Lili pensaba que era yo….
Y yo pensaba que le preguntaba a mi amiga.
Mr Goñi, imperturbable, repitió la pregunta,
bastante larga, porque ninguna de las dos contestaba.
Cada una pensaba que el “privilegio”
de contestar, se lo llevaba la otra”!
Como diríamos en confianza,…!después de
usted!
Empezamos a reírnos, a dúo, pero mudas en
inglés….hasta que Mr Goñi perdió la paciencia, nunca lo vi así en años.
“…You Liliana… You!” (a mi
amiga).Enrojecidas las dos, seguíamos riendo….
Mi amiga balbuceó la respuesta,
mientras yo sentía que me iba a descomponer de la misma risa.
Conclusión: Mejor estudiar ….
Que para reírse por tonteras, adolescentes….siempre hay tiempo!
¡Serio
Rebrote De Rebeldía Anti-Inglés!
Fue cuando, por primera vez, intenté ser
literata.
Hice un curso en el colegio Ward, con
alguien también maravilloso, que fue mi mentor durante un año lleno de
paciencia (la suya, por supuesto) el doctor Arnoldo Canclini, miembro de la Academia Argentina de
Historia, muy premiado como historiador. Pero excelente traductor y escritor.
Luego que se llevó mis escritos del curso,
donde soñaba con ser “la gran escritora”, empezaron a aparecer en mi correo
postal, sus correcciones llenas de humor. Me corregía y al mismo tiempo,
me hacía reír: aparecían mis frases descolocadas de contexto, “la escuela” (¿cuál escuela?) me preguntaba al margen
don Arnoldo.
En la entrevista personal, llegó la pregunta
inesperada.”¿Usted habla inglés?”.
“Ya me olvidé” (quería decirle que intentaba
olvidarlo aunque no podía). Hacía 5 años que había dejado Cultural. ¡Perdón a
todos mis profesores de inglés, presentes y ausentes!
“Lo dudo”, dijo mi mentor. “Escribe
castellano, pero la forma de escribir, es como traducido del idioma inglés.
Tendría que lograr separar ambos idiomas, para lograr ser una buena escritora
en español.”
Pasados unos años, este dicho fue
corroborado por mis hijos: …“Ma, parecès
una película subtitulada!”.
Episodios
Con Mis Profesores Del Secundario
(A la derecha estàn las puertas de entrada que aquí no se ven. En quinto año nos quisimos escapar, rateada frustrada, con mi amiga Cristina). Nos descubriesro
De Cómo Pude Conocer La Dentadura Del
Profesor de Geografìa
Nuestro profesor de Geografía, en nuestra Escuela Normal
de Quilmes, era brillante.
Prolijo en su apariencia personal y en la forma en que
dictaba sus clases, tenía el don de generar un silencio sepulcral, cuando
tomaba esa libreta terrible con nuestros nombres anotados, sólo para hacernos
pasar al frente y hacernos las màs punzantes preguntas sobre Geografìa que
llegaban a ser siempre algo inimaginable.
La respuesta era una
nota directa al boletín. Simplemente, la sola presencia del profesor (¡que no
faltaba nunca!)nos hacía temblar.
Decía:
“Paseee….”y decía el apellido de la próxima víctima, perdón, el
próximo alumno que debía pasar al frente, sin machetes (era un “uno” en el boletín), sin ayudas externas
de ninguna clase y descartando el método de estudiar de memoria.
Sus preguntas torturantes, él se quería asegurar que los
contenidos, realmente, los habíamos entendido.
Hoy con una mirada adulta se lo agradezco.
Pero ese día….
Siempre tuve la costumbre de sacarme los zapatos durante
la clase y jugar con mis pies desnudos dentro de ellos. Mi compañera, portadora
de mi mismo nombre, pero hartamente esmerada en su clase de Geografía, me
amenazaba siempre, en forma poco creíble, que “me iba a patear los zapatos
un día de éstos”, si me ponía a jugar con los mocasines.
“El día de éstos”,
se cumplió, en esta clase de Geografía. Mis zapatos fueron a dar debajo de los
asientos de adelante, donde se sentaban los “tragas” reconocidos. El tema estaba pasando inadvertido, nadie se
había dado cuenta que mis zapatos descansaban, al fin libres de mis pies
juguetones, seguramente dando olores poco discretos, que sin embargo, no inquietaron
los sentidos de nadie.
Me sentía un poco rara, con los pies al aire (mi
compañera, mientras tanto, con aire
triunfante, repasaba los apuntes de
geografía).
Silencio total en la clase.
El profesor tomó su libreta, que como siempre, para
nuestra tortura, estudiaba concienzudamente,
nombre por nombre.
De pronto,
dijo: “Paseee……(mi apellido)!”.
El resto de mis compañeros, como de costumbre, suspiraron
a una con alivio, al no escuchar sus nombres.
Mi compañera, empezó a descomponerse de risa, disfrutando
su venganza. Sentí que el piso se abría invisiblemente, en dos, mientras mis
mejillas empezaron a enrojecer repentinamente.
Muy seria, le dije: “Profesor,
no puedo pasar”.
“¿Por qué?”,
preguntó, con su seriedad habitual.
Siguiendo su mismo tono declamatorio, hablando lento y en
voz un poco baja, contesté:
“Porque estoy sin
zapatos”. (Mi amiga y compañera, lloraba de risa y el resto del grado aprovechó
el incidente para aliviar la tensión).
….Por
primera vez descubrimos, que los pómulos superiores de nuestro profesor se
arrugaban al reír y su dentadura, era tan prolija como su traje…..
De
cómo nuestra división paso a convertirse en el timbre de recreo
Hoy día tengo problemas con mi audición. Y
puedo entender a este profesor de Química, que NO OIA NADA, y era terriblemente
apresurado.
Nosotros, aburridos con ganas de ponerle sal
y alegria a los frios claustros de la
Escuela Normal de Quilmas, tuvimos una idea para salir de la
rutina,
Las debilidades fisicas y emocionales de
nuestro profesor ayudaban a nuestros objetivos, tener un poco mas de recreo.
Nos pusimos de acuerdo en inventar un timbre
que no existia, hacer un RIING con los labios apretados todos al mismo tiempo.
A la cuenta de tres, lo hicimos en total
acuerdo del curso.
En plena clase de Quimica, alguien le dio la
noticia:
“Profesor…recreo!”.
Precipitadamente, como siempre, recogio sus
cosas y salio.
A un patio vacío de profesores y
alumnos.
Estabamos llorando de la risa y empezando a
movernos dentro del curso cuando aparecio la rectora junto con nuestro
profesor, enrojecido, furioso y gritando.
Tuvimos amonestaciones colectivas, pero
nadie pudo quitarnos la adrenalina de inventar un recreo que no existía,
La vida toma sus recompensas, y hoy soy yo,
la que de vez en cuando, no escucha bien.
Aldo Severi
Ëstas cosas que no entiendo alguna vez
entenderé, por qué un tributo y no un homenaje . Tan joven se nos fue.
No sólo un gran pintor, nos hizo amar la
pintura, desde su aparentemente sencilla materia: “Dibujo”.
Fue mucho más que eso. Tanto nos sirvió su
enseñanza, que cuando tuve que cursar “Historia del Arte” en la universidad de La Plata, casi no me costó
sacarme un 8 en el final. Fue refrescar lo enseñado por Severi en dos años
consecutivos de cátedra secundaria.
Nos enseñó pasión, nos enseñó a amar la
pintura, a reconocer el paralelo entre los movimientos pictóricos y la cultura
imperante (al igual que en la carrera de Letras).
En lo personal, he preferido desde siempre,
el impresionismo.
El capturar el paso del tiempo, me apasiona.
Luego cuando hallé rasgos impresionistas en
un poema de Machado (Yo Voy Soñando Caminos), definitivamente opté por
este estilo pictórico- literario, como mi preferido ,luego de haber transitado
por los cuadros de Renoir. Ahí va:
YO VOY SOÑANDO CAMINOS
Yo voy soñando
caminos
de la tarde. ¡Las colinas
doradas, los verdes pinos,
las polvorientas encinas!…
¿Adónde el camino irá?
Yo voy cantando, viajero
a lo largo del sendero…
-la tarde cayendo está-.
“En el corazón tenía
la espina de una pasión;
logré arrancármela un día:
“ya no siento el corazón”.
Y todo el campo un
momento
se queda, mudo y sombrío,
meditando. Suena el viento
en los álamos del río.
La tarde más se
oscurece;
y el camino que serpea
y débilmente blanquea
se enturbia y desaparece.
Mi cantar vuelve a
plañir:
“Aguda espina dorada,
quién te pudiera sentir
en el corazón clavada”. Antonio Machado, 1906.
Volviendo al profesor Severi, era imposible olvidar sus clases.
Siempre rompía los límites del libreto del
programa oficial, y escucharlo era un
verdadero deleite.
Ojos muy claros y grandes, calvicie y canas
onduladas, podía pasar por hombre guapo, pero bueno, por lo menos en mi caso,
la admiración no pasó de pasar por el aspecto académico.
Su didáctica la apliqué con mis hijos,
quienes han aprendido a reconocer los movimientos pictóricos a poder leer una pintura
y distinguir un estilo.
Fue muy sencillo, hallar su carácter en sus trazos y en sus cuadros, hoy
desparramados en todas partes.
Viaje a Bariloche
Íbamos cantando "Necesito a
Alguien", o "Mariel y el Capitán" (sin pensar en esta última, el
contenido tan dramático del relato), todas de Sui Generis.
O,
los más politizados: "Salgo a Caminar/Por la Cintura Cósmica del Sur"
(César Isella/Armando Tejada Gómez) , o “Todos Juntos” de los Jaivas, entre otras.
Con la memoria de los versos, siempre refrescada gracias a nuestro celador que
si mal no recuerdo, vino con nosotros. (Julio Lacarra, hoy dìa con menos pelo
pero la misma sonrisa de hombre bueno y…¡ hecho todo un cantante!)
Optamos por el viaje en tren hasta
Bariloche, donde novios y novias desconsolados, tomaban conciencia de que su
amor adolescente era puesto a prueba por la distancia.
Algunos de ellos, tuvieron razón (no voy a
decir los nombres) y otros, como Bob Van Bentehem, permanecieron fieles aún en
la distancia.
(Lo
reencontré en mi ciudad de Quilmes unos años después, eufórico recién llegado
de Alemania donde participó de la
Caída del Muro de Berlín).
Bob llegó a tener un hermoso matrimonio con
su novia de la secundaria, la doctora Blanco.
Recuerdos
más notorios:
Cerca de Carmen de Patagones, el tren
transitaba por un paisaje agreste y peligroso. Mi idea: sentarme en las escalinatas
del tren para ver mejor el paisaje.
Todavía no era madre, y la mía, aún madre
adoptante, no tenía la menor idea de mi innecesaria exposición al peligro, para
mí, adrenalina pura en ese momento.
(Gracias a Dios, maduré.....).
Estuvimos casi siempre juntos como grupo.
El Centro Cívico, una belleza que pude
disfrutar comprando lo que quería, lejos de los límites económicos que tuve que
vivir a partir de los dos primeros años de mi separación matrimonial.
Compré dulces regionales para mis padres,
ropa indígena hecha en telar, un tapiz como cubrecama que llegaron a utilizar
mis hijos.
El día de la excursión a la Isla Victoria, llegué hasta la
lancha.
Miré las profundidades transparentes del
Nahuel Huapi, recordé que no sabía nadar y en medio de las protestas de mis
compañeros (que me iban a extrañar por mi humor lleno de ironías) me volví
caminando hacia el hotel (no sé cuánta distancia, pero son diecisiete años....),
camino opuesto a las aguas inseguras.
Caminar por allí, fue una belleza en medio
de un verano lleno de deshielos, con las flores patagónicas en lo que parecía,
una primavera del Sur.
Con mi amiga Cristina, quien me acompañó en
mi escapada de la lancha, decidimos conocer el Sheraton de Bariloche.
Pedimos sólo un café con crema, que fue
servido generosamente con dulces regionales y masitas secas.
El mozo, inolvidable. Parecía un bailarín
ruso escapado del Bolshoi, equipo de ballet proveniente de Moscú.
Rubio, con ademanes de corte real, nos
sirvió la taza de café con tal esmero que ni siquiera se escuchaba el sonido de
la taza en la mesa. Apenas se retiró, dijimos :"!Este es un buen mozo!".
No les quiero relatar el abrupto fin de la
vida de Cris, unos pocos años después.
Habíamos quedado con el grupo de amigas de
la división formado en forma más íntima (Zulema, Cristina, Liliana, ahora
doctora, la que mi tiró los zapatos del día de la clase de Geografía, y yo).
Fue tan grande el dolor, que nunca más nos
volvimos a reunir.
Volviendo al viaje, a la noche, algunos
destaparon la furia sexual de la edad.
Con Cristina optamos por charlar y reírnos
hasta la madrugada.
Me esperaba un enero en la pileta del QAC,
con mis amigas del Club, Lili Marengo, Susi Barba y con mi nueva amiga Élida,
presentada por Lili quienes compartieron su secundario en el colegio San José.
En Febrero, nos esperaba el Curso de
Introducción a las Carreras de Humanidades en el Aula Magna de dicha Facultad,
un curso de Ingreso cuyo examen fue hartamente fácil.
Nos dictó el curso un muy buen periodista
con tendencia hacia la izquierda.
Me partió la cabeza en cuanto a la realidad
de los intereses que juegan detrás de ciertos medios de comunicación y una
síntesis sobre la historia mundial a partir de la 2a Guerra Mundial, lamento
muchísimo haber perdido los apuntes.