Muy de vez en cuando salíamos a bailar con
mis amigas, pero lo común, era estar en la casa de una o de la otra.
Mi otra amiga genial, Élida, tiempos de la facultad, me
hacía reír tanto y tantas veces. Un día se nos ocurrió cantar canciones
de Sui Generis en el tren a la
Plata en el horario en que los operarios viajaban muertos de
sueño…
Prolongación de nuestra adolescencia, el
primer tiempo de la facultad, seguía el jolgorio. Jugábamos al “rin raje” en
las horas libres en las calles de La
Plata …
Mis amigas se volvían locas por un
amigo del hermano de una de ellas. Cada vez que llamaba por teléfono al
hermano de mi amiga y ella atendía el llamado, corría a contarnos de su voz muy
impostada:”…Hola, habla Arkantos”. Su voz ( luego de conocernos), se me hizo
inolvidable.
Por ese tiempo lo vi pocas veces y no me
llamó la atención. Luego, lo conocí en otro ámbito…diría, otro mundo. Terminó
tomando una parte significativa, dentro de mi vida. Nunca me iba a imaginar que
este hombre, mayor que nosotras y que ponía tanta distancia a las chicas, parco
y concentrado, alguna vez iba a fijarse en mí.
Universidad
de La Plata
Empezamos
por la risa, seguimos con el dolor, y cerramos, con una reflexión poética, sin
nombres ni apellidos.
Entremezclada,
Otra Anécdota Académica
El tema
del Cancionero de Baena, dicho sea de paso, es otra anécdota de mis claustros
de estudios. En tiempos de la Junta Militar , salió de la
cátedra de Literatura Española un brillante profesor que luego fue, Director de
la Academia de Letras.
Pero en aquél entonces, por motivos ajenos a
nuestro conocimiento, apareció en su lugar,
un comisario, a darnos Literatura Española.
Cabe
aclarar que no tengo nada contra los comisarios. Tengo un primo subcomisario en
retiro efectivo, un tío fallecido comisario en Santa Fe y un gran amigo,
comisario retirado en Quilmes. Sólo que veíamos como fuera de contexto, que un
comisario nos dictara una materia que se dictaba muy a fondo en la carrera de
Letras. Literatura Española I, II, y III, dictadas en forma anual con presentismo
obligatorio y exámenes finales.
Nos tuvo
casi todo el año con las Jarchas, y el Cancionero
de Baena.
http://www.jarchas.net/ y http://www.juanalfonsodebaena.org/index.php?page=contenido-del-cancionero-de-baena
La
cuestión es que tuvo la idea de leernos el prólogo o dedicatoria del Cancionero. Este señor, Don Rodrigo de
Baena era como yo, muy agradecido. En su prólogo agradeció, para empezar, al
Rey y a la Reina. Luego
siguió agradeciendo y agradeciendo y agradeciendo. Nuestro profesor comisario,
fue leyendo línea por línea, en español antiguo. Sobresalía la palabra “et”,
que significa “y” en español moderno. “(:::)El cocinero del rey (….) el
jardinero del rey(….), seguía nombrando personajes de la Corte Española , uno por uno, y
nosotros empezamos a tentarnos de risa, porque realmente no nos agregaba ningún
contenido, pasaba la hora y el comisario leía y leía sandeces, como diría otro
profesor de Letras.
Pudo haber leído algo asì pues la memoria me
falla:
. La
intención de servir al rey es porque piensa que con su libro “se agradará y
deleitará y holgará y tomará muchos comportes y placeres y gasajados”.[9] Este propósito de que el rey lo lea para su
deleite lo hace extensible a la “Reina de Castilla, doña María”,[10] a sus “dueñas y doncellas de su casa”, al
“príncipe don Enrique”,[11] y “todos los grandes señores de sus reinos e
señoríos, así los prelados, mariscales, doctores, caballeros y escuderos, y
todos los hidalgos y gentiles hombres, sus donceles y criados y oficiales de la
su casa real”.
Cuando
estallábamos de la risa por la lista( a esta altura interminable, sobrecargada
como el barroco) de agradecimientos, no tuvo mejor idea este Rodrigo de Baena
de agregar al final :”…et….A TODOS! (¡por si faltaba alguien!).
Recuerdo
al día de la fecha se me caían las lágrimas las ganas de reírme que tenía, tras
que nuestro ya querido comisario, se ponía rojo de repetir los agradecimientos
y darnos “cero” contenido pedagógico, después de haber pasado por esa misma
silla gente tan brillante como Fernando Barba, por ejemplo, dando la
materia Historia, José Pannetieri (de
pronto, emigrado a Perú sin aviso previo),
Miguel Angel Batistessa, luego Director de la Academia de Letras, el
profesor Barcia (actualmente en el mismo puesto) y esa eminencia en literatura, Raúl
Castagnino, quien me provocaba pánico en los exámenes, curiosamente heredado
después por mi hija Saris.
Nosotros
nos reíamos, mientras fuera de la facultad, estaban matando gente de nuestra
edad. Pero no sabíamos nada, sólo nos causaba mucha gracia que un comisario nos
dicte clases en una materia altamente compleja.
Hoy es común que un adolescente secundario,
suba al colectivo y use su boleto estudiantil en Capital y Gran Buenos Aires.
…Fue una tarde de primavera,
en la ciudad de La Plata ,1974.
Con mi vestido de Etam verde a rayas y unas
plataformas de 14 ctms que no engañaban a nadie. Seguía siendo una diminuta
adolescente recién llegada a la
Universidad con aires de quinceañera. Así, fui a mi
primer acto universitario.
Habían cerrado el Comedor, que nos resolvía
la vida económicamente. Tan barato y cubriendo nuestros estómagos toda la
jornada de estudios, con una tarifa bajísima. Me parece ver la cartilla del
abono, con los días marcados que asistíamos ,desde la mañana hasta la
tardecita. La música de Daniel Viglietti y los Olimareños, sonando en los
altoparlantes.
Las noticias de los Centros de Estudiantes.
Había iniciado el acto “Juguete”, Presidente
del Centro de Estudiantes de Humanidades, casi un actor con sus ojos verdes.
Gamulanes y ponchos rojos por todos lados a
pesar de que el día era casi primaveral.
Cuando estaba empezando el discurso “El Pascua”,
recién salido del penal de Sierra Chica, vino un desconocido. Acaloradísimo,
(como el mensajero recién llegado de la batalla de Maratón),nos dijo:
“¡Están reprimiendo a los secundarios
!Las motos vienen para acá!”
Si mal no recuerdo, era la primera
manifestación secundaria por el boleto estudiantil. A cinco cuadras de
Humanidades.
El
sol se perdió unos minutos entre los gases lacrimógenos.
Atinamos a entrar en el patio de Humanidades
que quedo con el agua cortada durante horas (El agua aplacaba el efecto del gas
en la nariz, el gas penetro en nuestros pulmones como un fuego).
Las”” motos” pasaban sin pedir permiso.
Nuestro dolor grande fue que por causa de una bala de goma en su cabeza, un
chico de Agronomía quedo en estado vegetativo.
No sólo se perdió el sol.
Perdimos la noción de lo que
estaba pasando en la oscuridad.
Perdimos vidas, perdimos soles
adolescentes que dieron a luz…esos boletos secundarios que hoy, tan
naturalmente, disfrutamos en nuestra generación.
http://www.taringa.net/posts/info/1546114/La-Noche-de-los-Lapices---Post-Homenaje-32-anos.html
(2º Cuarta, Colegio Nacional de La
Plata , 1973)
Nota: Si alguien que no es argentino, o
estaba ajeno a esta realidad, puede conocer los detalles de esta historia
apenas esbozada, en La Noche
de Los Lápices,(You Tube),relatada por Pablo, un sobreviviente del horror.|
…Cerrando la década del 70 , me despido de
la primera adolescencia así:
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SI ESCUCHASTELA PALABRA “ABUSO”
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SI ESCUCHASTE
Son partes de mi historia que
prefiero reservarme. Sin nombres ni personas, sin espacios, sin hechos
puntuales.
Pero sabrás mujer, sabrás hombre,
sabrás niño, adolescente, que tienes valor y voluntad propios. No tienes por
qué conceder nada de ti mismo bajo presión: eres libre.
No tienes por qué dejarte
ilusionar, o que jueguen con tu tiempo y tus afectos: eres digno de ser amado
con responsabilidad.
Nadie te regalará, por más que
concedas una y otra vez más de ti, pedazos de su vida o de su corazón.
Ceder
de ti te hará un ser pequeño y tú no lo eres.
Mírate al espejo: mira la belleza
de tu Creador en ti.
Ámate así como eres.
Y si por casualidad….habías
cedido de ti
-En tu cuerpo.
-En tus afectos, tu tiempo.
-En todo lo que amas y es
tuyo…..Y luego te dejaron con la burla, el desamparo y desdibujaron tu
identidad….
¡Pues entonces es hora de
levantarse!
Al
que te dañó y a ti mismo.
De caminar hacia adelante,
Con ropa nueva y una sonrisa
recién inaugurada.
Y proponerte que nunca,
Nadie más en ninguna forma
posible
Pasará por ti
Sin tu permiso. Liliana Ester Long


